Reencuentro

Abrió tanto los ojos que parecía que se le iban a salir de la cara. Se los frotó y volvió a mirar. Quizás se había equivocado. No. Efectivamente, era ella. Con su larga cabellera rubia. Los ojos castaños, brillantes y profundos, la nariz respingona, con pecas y un ligero toque rojizo por el sol. Y sus…