No me gustas

Si fuera tan fácil pronunciar esas tres palabras. Si se pudiera decir claramente, de buen rollo, como personas adultas: “oye, es que no me gustas”. Sería tan sencillo. Ya… Ahora imagina frente a ti un rostro apenado y unos ojos tristes mirándote con decepción, mientras das una patada a sus ilusiones y con un toqueSigue leyendo “No me gustas”

De citas IV

Tenía la nariz congelada. Y no es que fuera uno de esos días especialmente fríos, pero su nariz parecía siempre un cubito de hielo. Ese hielo de más que solía quitar a los cubatas para evitar el dolor de garganta al día siguiente. Diciembre se había marchado tal y como había llegado: sin avisar. HabíaSigue leyendo “De citas IV”