Recuperar en septiembre

“El cerebro es un órgano maravilloso. Empieza a trabajar desde que te levantas y no para hasta que entras en la oficina.” Edward de Bono Cada vez que se ponía frente a la pantalla era como intentar atravesar una pared. Escribía una frase. Borraba. Escribía. Borraba. Nada era lo suficientemente bueno como para ser leídoSigue leyendo “Recuperar en septiembre”

Las cosas sencillas

Cansada de tantas complicaciones, de no saber descifrar pensamientos que parecen jeroglíficos de una pirámide egipcia, de medir las palabras para no hacer estallar al volcán, de no mostrar mis cartas por si tú decides terminar la partida… Al fin me declaro en huelga contra el caos y apuesto por las cosas sencillas. Como aquellaSigue leyendo “Las cosas sencillas”

Dos años

Yo, que siempre he sido de empezar a contar el año cuando comienza septiembre; yo, que considero mi cumpleaños un antes y un después en la historia de la humanidad, me sorprendo haciendo balance justo hoy, dos años exactos desde que empecé a escribir por aquí. Entonces me encontraba lejos, y puede que lo sigaSigue leyendo “Dos años”

#reflexionesenladucha: los ex y los champús

Recaer repetidas veces con tu ex es bastante parecido a no querer tirar nunca ese bote vacío de champú que tienes en la ducha. Cada vez que vas a lavarte el pelo lo coges, aun a sabiendas de que ya se ha terminado. Y lo aprietas. Lo aprietas bien fuerte, porque tienes la seguridad de que aúnSigue leyendo “#reflexionesenladucha: los ex y los champús”

Lo que entenderás con el paso del tiempo

Artículo para The Idealist. A medida que los años pasan, cada experiencia, cada golpe y cada persona que se cruza en tu vida te acaban enseñando algo. Puede que en ese preciso instante te sientas confuso, te frustres y desees volver atrás, pero con el paso del tiempo entenderás ciertas cosas. Entenderás que a vecesSigue leyendo “Lo que entenderás con el paso del tiempo”

El hombre del mañana

A veces, tener un pequeño espacio donde escribir y publicar te da la posibilidad de dejar que sea otra persona la que se exprese, y esta es una de ellas: ¡Ding,ding,ding! ¡Suena la campana! ¡Final del asalto! Termina el combate.  Ya puedes levantarte… ¡si es que eres capaz! Menuda paliza te acaban de dar, amigo.Sigue leyendo “El hombre del mañana”