Dormida

Abrió los ojos de golpe con el ruido de la puerta principal al cerrarse. El otro lado de la cama estaba vacío, como todas las otras ocasiones en las que habían pasado la noche juntos. Pero esta vez se había hecho la dormida. Con un ojo medio abierto, había visto cómo buscaba los calzoncillos porSigue leyendo “Dormida”