Como una película

Le gustaba imaginar su vida como una película. Cada paso que daba y movimiento que hacía iba al compás de una banda sonora imaginaria. Miradas lánguidas junto al cristal, suspiros delicados, gestos lentos y perfectamente estudiados. Frases cargadas de intensidad como pie de foto en Instagram. Siempre con ese aire taciturno que tanto atraía a los pobres amantes de la melancolía.

Estaba cansada. Cansada de chicos mediocres que no cumplían sus expectativas. Cansada de no encontrar lo que tenía dibujado en la mente. Siempre se repetía el mismo patrón: cuando todo parecía ir bien, resultaba que eran de carne y hueso. Y no solo tenían defectos, es más, hacían que descubriera los propios, los que ni siquiera ella sabía que tenía. Y eso no le gustaba. No estaba escrito en su guion.

Como el chico aquel, Rafa, que conoció en la universidad entre tonteos en la biblioteca, largas horas en la cafetería y botellones en el césped. Tuvieron varias citas, pero la cosa se torció. Ella se veía compartiendo piso, él se veía de Erasmus en Berlín. Ella quería algo más, él solo quería divertirse. Primer tachón en la lista.

Después apareció Miguel, el buen chico. Al principio estaba muy bien sentirse complacida, pero cuanto más atento era, peor le hacía sentir. Una parte de ella le decía que un romance debía ser así, tranquilo, sin sobresaltos, pero le faltaba esa emoción digna de película.

Y ésta llegó con Carlos. Tan caótico como atractivo. Seguro de sí mismo, con carácter y con una señal de alarma que anunciaba: “Emocionalmente No Disponible”. Algo que no solo captó la atención de ella, sino que le atrajo irremediablemente a él. El protagonista perfecto para una historia en la que el chico rebelde conseguía ablandarse y sentar la cabeza gracias a la chica. No hace falta ser muy avispado para saber que no funcionó.

Estaba cansada. Se subió al autobús y se sentó en la última fila, mientras en su lista de reproducción sonaba su canción triste favorita. Con la cabeza apoyada en el cristal, se dedicó a observar a los transeúntes, imaginando todas las escenas que le gustaría vivir y, probablemente, no ocurrirían nunca.

Y es que la realidad era demasiado aburrida.

Silvia Resola.
@silresola

Foto: niravpatelphotography.com

Canción: Hero – Regina Spektor

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