Mientras agosto se va…

 

Agosto comienza a recoger sus cosas, ya le queda poco tiempo y no quiere dejarse nada. Un bañador por aquí, unas gafas de sol por allá, un cepillo de dientes, un mojito en compañía, un beso a la orilla del mar. Mientras guarda unas ahogadillas y unos chapuzones nocturnos en su amplia y vieja maleta, tú le miras y no entiendes a qué viene tanta prisa, con todas las horas muertas que habías pasado esperándole.

“¿Por qué no te quedas más?”

Pero sabes que no vas a obtener respuesta. No al menos la que te gustaría. Solo te queda contar los días y aprovechar los pocos que quedan a su lado, e intentar guardarte un par de paseos por la playa y unas cuantas fotografías sin que se dé cuenta, antes de que te descubra y se los quiera llevar, al igual que hizo con el color tostado de tu piel y el placer de esos desayunos mirando al mar.

Las cosas buenas pasan demasiado rápido.

Como una estrella fugaz.

Como la cerveza en la nevera.

Como un libro que aún no quieres terminar.

Como esa canción que escuchas en bucle.

Como esa noche en la que pararías todos los relojes.

Como el escurridizo agosto… ¿por qué no te quedas más?

Silvia Resola.

Anuncios

3 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Podría quedarse como un mínimo un mes más. Que poquito dura lo bueno. Agosto, quédate.

    1. Silvia dice:

      ¿Hacemos una campaña para que se quede, mi querida publicista? 🙂 #agostoquédate

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s